Cuando el miedo aparece en casa
Casi todas las familias viven, en algún momento, la llegada del miedo. Miedo a dormir solos, a la oscuridad, a separarse, a ciertos ruidos, a personajes imaginarios o a situaciones nuevas. A veces aparece de repente, sin previo aviso, y otras se instala poco a poco hasta formar parte del día a día.Cuando un niño siente miedo, el impulso adulto suele ser protegerlo eliminando esa emoción cuanto antes. Queremos que deje de sufrir, que se calme, que entienda que no pasa nada. Sin embargo, aunque la intención sea buena, no siempre sabemos cómo acompañar el miedo de una forma que realmente ayude.
Entender qué es el miedo y qué necesita un niño cuando aparece es el primer paso para acompañarlo desde la calma y la seguridad.
El miedo en la infancia: una emoción necesaria
El miedo no es un fallo ni una debilidad. Es una emoción básica que cumple una función protectora. Gracias al miedo, los seres humanos aprendemos a identificar peligros y a cuidarnos.En la infancia, el miedo suele intensificarse porque el mundo es nuevo, la imaginación está muy activa y todavía no existe una capacidad clara para diferenciar lo real de lo imaginado. Por eso aparecen miedos que a los adultos nos parecen irracionales, pero que para el niño son absolutamente reales.
El miedo evoluciona con la edad. No es lo mismo el miedo de un niño de tres años que el de uno de siete. Acompañar implica comprender el momento evolutivo y no comparar.
Por qué un niño siente miedo
Detrás del miedo infantil suele haber una necesidad emocional. Algunas de las causas más frecuentes son:
Cambios importantes (mudanzas, inicio del colegio, llegada de un hermano)
Separaciones
Sobreestimulación
Exceso de información
Falta de descanso
Etapas de desarrollo normales
El miedo no aparece porque el niño quiera llamar la atención. Aparece porque algo le supera.
Lo que no ayuda (aunque lo hagamos con amor)
Muchas de las respuestas habituales al miedo parten del cariño, pero pueden resultar poco efectivas a largo plazo:
Minimizar: “No pasa nada”, “Eso es una tontería”.
Ridiculizar: “Eso es de bebés”.
Forzar: obligar a enfrentarse sin acompañamiento.
Evitar siempre: eliminar cualquier situación que genere miedo.
Estas respuestas pueden transmitir al niño que su emoción no es válida o que debe ocultarla.
Qué sí ayuda cuando un niño siente miedo
Acompañar el miedo implica estar disponibles emocionalmente. Algunas claves importantes son:
Escuchar sin juzgar
Validar la emoción: “Entiendo que tengas miedo”
Nombrar lo que ocurre
Ofrecer seguridad física y emocional
Buscar estrategias juntos
El mensaje principal debe ser claro y constante: tus emociones importan y no estás solo.
El valor de avanzar poco a poco
Celebrar los avances, respetar los tiempos y no comparar con otros niños es fundamental para que el miedo no se convierta en vergüenza.
Los cuentos como herramienta para trabajar el miedo
En el artículo El libro de los miedos: trucos para enfrentarlos profundizo en cómo los cuentos pueden convertirse en un apoyo emocional real para los niños que sienten miedo.
La lectura compartida crea un espacio de seguridad y vínculo emocional. En Lectura compartida con niños: cómo crear momentos de conexión y aprendizaje explico cómo convertir ese momento en una herramienta educativa y afectiva.
Cuando el miedo infantil también activa al adulto
Reconocerlo nos permite acompañar con más consciencia y menos exigencia. En Educar en la empatía desde casa: el primer paso hacia una sociedad inclusiva hablo de cómo la empatía comienza en el hogar y se construye día a día.
Conclusión: el miedo necesita acompañamiento, no prisa
El miedo no se supera ignorándolo ni forzándolo. Se atraviesa cuando el niño se siente comprendido y seguro.
Acompañar el miedo es una oportunidad para fortalecer el vínculo y enseñar que las emociones difíciles también pueden sostenerse. Además, este acompañamiento contribuye a construir una base sólida de seguridad emocional. Si quieres profundizar en este aspecto, te recomiendo 5 estrategias para fomentar la autoestima en los niños.
Con presencia, respeto y herramientas adecuadas, el miedo deja de ser un enemigo para convertirse en un aprendizaje emocional.
📖 Además, El libro de los miedos acompaña a los niños paso a paso, ayudándoles a entender lo que sienten y afrontarlo con seguridad. Un recurso útil para leer juntos en casa o en el aula, disponible en nuestra web 👉 www.tecuentomiriamleon.es
Acompañar el miedo no va de prisa,
va de presencia.
💬 ¿Qué miedo está apareciendo ahora en casa o en el aula?
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